El Santuario en Ayinrehue, Temuco, Chile, Santuario es el número 45 de los Santuarios filiales en el mundo y el segundo en ser bendecido en Chile después del Santuario de Bellavista en Santiago.

Los comienzos

El Movimiento Apostólico de Schoenstatt tiene presencia en la diócesis desde el año 1936, con la llegada a Temuco de seis Hermanas de María provenientes de Alemania .

En 1947 el P. Kentenich habla de lo hermoso que sería tener un Santuario en Temuco y Santiago. Desde entonces las Hermanas comenzaron a anhelar fuertemente esta idea y desde ya a construirla espiritualmente. El 20 de mayo de 1949 se bendice el Santuario Cénaculo de Bellavista.

En Temuco, a partir del año 1963, comienzan a funcionar oficialmente grupos de Schoenstatt, constituidos básicamente por:

  • 6 matrimonios
  • 6 señoras
  • 8 niñas, Juventud Femenina
  • 13 jóvenes, Juventud Masculina

El año 1966 es el año en que se comienza la búsqueda del terreno para el Santuario; el 13 de Julio de 1967 se encuentra un terreno, que está ubicado frente a la principal sede universitaria de la ciudad. El 11 de agosto de 1967 se recibe la noticia de que el Padre acepta la compra del terreno. El P. Kentenich no encuentra desventajas de su ubicación y se alegra de la cercanía del mundo joven. El 1 de Marzo de 1968 el P. Horacio Rivas se pone en contacto con el arquitecto Mario Gutierrez T (que desde hace 23 años es miembro de la Rama de matrimonios), quien construyó materialmente el Santuario.

Desde esa fecha se lo nombró a Mario Hiriart protector de la construcción del Santuario. De hecho, una imagen de Mario quedó enterrada junto a una del Padre, debajo del altar

El P. Kentenich comprometió su venida a la bendición. Esta promesa no pudo ser cumplida porque fallece el 15 de septiembre y la bendición era el 16 de noviembre, fecha elegida por creerse que correspondía al cumpleaños del Padre. Queda así nuestro Santuario indisolublemente unido a nuestro Padre Fundador.

Ideal del Santuario: "Cenáculo Corazón del Padre"

A fines de los años 60 y comienzos de los 70, la generación fundadora de nuestro Santuario invocó fervientemente al Espíritu Santo para vincular el reciente Santuario a nuestro Padre Fundador, desde los cimientos a su corazón. Veamos:

El comienzo de la historia del Santuario de Ayinrehue estuvo siempre ligado a la vida del P. José Kentenich. La Familia local de ese tiempo quería decirle al P. José: Padre, te queremos entregar, como Familia de Ayinrehue, lo más íntimo de nuestra vida, y lo que más puede resumir a una persona es el corazón.

El corazón es lo que define un poco a la persona; es el lugar en el que se encuentran el centro de la afectividad, de los sentimientos, de las pasiones, de las inclinaciones, de las virtudes, de los defectos, de todo lo que pasa en el ser y de toda la capacidad de dar.

Entonces, ser CORAZÓN DEL PADRE significa vibrar con lo que el Padre siempre vibró.

PADRE, nuestro corazón quiere latir con la fuerza del tuyo, quiere irrigar lo que tú irrigaste a la Familia, quiere empaparse con la misión.

El desafío es vivir el ideal. Significa que nos propusimos latir al unísono con lo que el Padre hubiera hecho, y esto supone estar presente y metido en lo que está pasando en la historia hoy día, y al hablar de historia, estoy pensando en lo que está pasando en Chile y en el mundo.

Vivir el ideal de Ayinrehue es tener claros los principios del Padre. Si hay amor, todo es posible; si no hay amor, nunca va a ser posible nada. Y lo que más amó, más pensó, mas realizó nuestro Fundador fueron 3 cosas: idea, gracia, vida.

El ideal pasa realmente por la vida, misión y capacidad de amor del Padre.

Por la gracia de la transformación interior, los hijos de Ayinrehue llegarán a ser UN SOLO CORAZÓN EN EL CORAZÓN DEL PADRE.

Entregamos el ideal el 15 de septiembre de 1971, grabándolo en la roca traída desde la cordillera en Pucón que colocamos a un costado y frente al Santuario. Ese día nuestro compromiso como Familia se concretizó en tratar de vivir cada instante el "Nada sin Ti, nada sin nosotros" y esforzarnos al máximo por ser una familia realmente unida, que acoja y estimule a todo el que llegue a ella. Queremos hacer de Ayinrehue un lugar santo para llegar a ser, como familia, EL CORAZÓN DEL PADRE.

Schoenstatt en la diócesis

Actualmente, con la gracia de Dios y la Alianza con nuestra querida Mater, nos hemos configurado como uno de los Movimientos Apostólicos con más vigor en la diócesis, constituyéndose en un valioso cooperador del servicio pastoral del Obispo Diocesano.

Extracto de "Crónica del Santuario de Ayinrehue, Temuco" del sitio www.schoenstatt.org por Adriana Narváez